Pobreza y libertad. Erradicar la pobreza desde el enfoque de Amartya Sen

Adela Cortina co-editor

Adela Cortina
Gustavo Pereira

Desde hace ya algunas décadas existe una creciente tendencia a propiciar el reencuentro entre ética y economía. El término apropiado es justamente reencuentro porque la economía surgió históricamente como parte de las reflexiones éticas. Así, el primer tratado que se conoce sobre economía en Occidente se encuentra en la Política de Aristóteles, mientras que la obra de Adam Smith, el fundador de la economía moderna, surge en la cátedra de Filosofía Moral de la Universidad de Glasgow.
Sin embargo, en los umbrales del siglo XX la economía se separó radicalmente de su matriz filosófica. Bajo la herencia empirista, ampliada a través del positivismo lógico, se estableció una distinción tajante entre los hechos y los valores, una distinción que se convirtió en el credo de una razón exenta de valoraciones. El verdadero conocimiento científico –se decía- no tiene comercio alguno con los valores, sino solamente con los hechos y con la lógica que permite explicarlos. De esta forma se decretaba el divorcio entre ética y economía, un divorcio que sólo permitía a los antiguos cónyuges relacionarse por yuxtaposición -según aseguraba el influyente Lionel Robbins-, nunca a través de una relación interna que dependiera de la lógica explicativa.
Afortunadamente, hoy podemos afirmar que esta razón tan restringida, tan aséptica y tan ajena a los problemas del hombre, fracasó, y lo hizo simplemente porque su estrechez de miras le impedía explicar lo que pretendía, es decir, la acción humana, también en los procesos de producción, intercambio y generación de riqueza. En la actualidad se extiende la convicción de que la meta primordial de la economía consiste en mejorar la vida de las personas, de donde se sigue que el divorcio entre economía y  ética es insostenible, y que es el reencuentro entre ambas el que permitirá que las explicaciones de la economía se las hayan con los verdaderos problemas de las personas. Con ello se vería ampliada aquella racionalidad aséptica, ciega para los valores, y no simplemente anulada, porque no se trata en modo alguno de que pierda el rigor y la  precisión que ofrece el desarrollo técnico de la economía, sino, por el contrario, se trata de aprovecharlo y potenciarlo al servicio de una razón crítica, sensible a las exigencias que plantea la aplicación a los contextos concretos. El fin que nos orienta en este camino es el objetivo primordial de asegurar todas las condiciones exigibles para que las personas tengan una vida digna. Éste es a la vez nuestro norte y nuestro criterio de evaluación, que nos lleva a descartar cualquier enfoque o metodología que falle en esta tarea.
En este reencuentro entre economía y ética tiene hoy un protagonismo especial el enfoque de las capacidades de Amartya Sen, tanto por sus aportaciones directas como por las sugerencias que suscita su obra. A partir de este marco común, economistas y filósofos hemos trabajado conjuntamente con el objetivo de comprender mejor y ayudar a superar el principal obstáculo para el logro efectivo de la dignidad humana: la pobreza.
Con este objetivo los trabajos del presente libro tratan de mostrar cómo la humanidad tiene el urgente deber moral de erradicar la pobreza y, en consecuencia,  presentan políticas que se han implementado para cumplir con tal obligación, entienden que los Objetivos del Milenio operan como una de las medidas más destacadas por su alcance global, pero también que es imprescindible considerar la implementación local de políticas especialmente diseñadas para combatir la pobreza; atienden a esos procesos que permiten la modelación y transformación de preferencias a través del peso que tienen las comunidades, las tradiciones y las emociones; estudian las alternativas financieras a los sistemas tradicionales de crédito, así como la forma en que las empresas pueden y deben asumir una auténtica responsabilidad social a este respecto. Y todo ello desde los fundamentos de una economía hermenéutica, que exige tener en cuenta como criterio de evaluación del desarrollo, no ya el PIB o el ingreso medio, sino la libertad. Desde esta perspectiva, la ciencia económica, sin perder un ápice de rigor, sino todo lo contrario, se pone al servicio del bien de los seres humanos y proporciona las herramientas necesarias para una evaluación que nos permita forjar un horizonte emancipatorio para la humanidad.

154 views
INFORMACIÓN DE NOVEDADES

Pobreza y Libertad
Erradicar la pobreza desde el enfoque de la capacidades de Amartya Sen
Cortina, Adela (Editor), Gustavo Pereira (Editor) Colección: Ventana Abierta

Índice
Prólogo. Adela Cortina. Gustavo Pereira. I. El deber de erradicar la pobreza. La pobreza como falta de libertad. Adela Cortina. II. Autonomía, valores y comunidad. Comunidades de significación como capacidades colectivas. Agustín Reyes. Preferencias adaptativas como bloqueo de la autonomía. Gustavo Pereira. Valores, elecciones y los límites del liberalismo en el enfoque de las capacidades. Severine Deneulin. Narración como factor educativo de mujeres marginadas: un caso experimental local. Helena Modzelewski y Verónica Burstin. Esferas de reconocimiento y capacidades básicas. Ana Fascioli. Reducción de la pobreza y promoción de la libertad desde la ética del discurso. Juan C. Siurana. III. Pobreza, agencia y desarrollo. Por una economía hermenéutica de la pobreza. Jesús Conill. Agencia, pobreza y bienestar. Una propuesta para su operacionalización. Gabriel Burdin, Martín Leites, Gonzalo Salas y Andrea Vigorito. ¿Agentes de justicia? La responsabilidad social de las empresas como factor de desarrollo. Domingo García-Marzá. Políticas en pro de un desarrollo humano. Josep Jordan y Marta Pedrajas. Los microcréditos como instrumento de erradicación de la pobreza. Ana Fuertes y Nazrul I Chowdhury. El impacto de las políticas para la reducción de la pobreza sobre la agencia. Verónica Amarante, Rodrigo Arim, Ivone Perazzo.

16 x 23 cm. 296 páginas Rústica Hilo I.S.B.N.: 978-84-309-4830-7 Código: 1212202 17,31 € (IVA no incluido) 18,00 € (IVA incluido) Enero 2009

Contenido
Desde hace algunas décadas crece la tendencia a propiciar el reencuentro entre ética y economía, se extiende la convicción de que la meta primordial de la economía es mejorar la vida de las personas. En este reencuentro tiene hoy un protagonismo especial el enfoque de las capacidades de Amartya Sen. A partir de este marco común, economistas y filósofos trabajan conjuntamente en el presente libro para ayudar a erradicar la pobreza y lograr un respeto efectivo de la dignidad humana. Con este objetivo los autores presentan políticas ya acreditadas, recurriendo a los Objetivos del Milenio como una de las medidas más destacadas por su alcance global, pero también a políticas locales, atienden a los procesos que permiten modelar preferencias a través del peso de las comunidades, las tradiciones y las emociones, estudian alternativas financieras a los sistemas tradicionales de crédito, como los microcréditos, así como la responsabilidad social de las empresas. Y todo ello desde los fundamentos de una economía que exige tener en cuenta como criterio de evaluación del desarrollo, no ya el PIB o el ingreso medio, sino la libertad. Desde esta perspectiva, la ciencia económica, sin perder rigor, sino todo lo contrario, se pone al servicio de los seres humanos y proporciona las herramientas para una evaluación que permite forjar un horizonte emancipatorio para la humanidad. El libro se dirige tanto a un público general, interesado por problemas acuciantes de la vida cotidiana …

Autores
Cortina, Adela (Editor) es Catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, becaria del DAAD y de la Fundación von Humboldt, Directora de la Fundación ÉTNOR y Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Gustavo Pereira (Editor) es Profesor del Departamento de Filosofía de la Práctica en la Universidad de la República (Uruguay) y responsable del grupo de investigación interdisciplinario «Ética, justicia y economía» en dicha Universidad. Su área principal de trabajo es la justicia distributiva.

EDITORIAL TECNOS http://www.tecnos.es


 

Academia © 2010